lunes, 22 de enero de 2007

De Montañita a Quito



De Montañita me fui al día siguiente. Tenía planificado volver a Guayaquil y de ahí partir a Quito, pero mis planes cambiaron por una situación doméstica; tuve problemas con la ropa, ya que la había enviado a la lavandería, es decir a una señora del lugar, y esa tarde cuando la lavó y la puso a secar llovió fuertemente, así es que todo se atrasó: la ropa, mi salida del hostal y por supuesto perdí el bus que iba a Quito y como quería seguir mi camino, tomé un bus pero con otro destino: Puerto López.

Para llegar a Puerto López se requirieron unos 45 minutos y 2,5 dólares que costaba el pasaje, y una vez llegado al lugar sentí que no había mucho que hacer allí y como la idea era seguir adelante hasta llegar a Quito y ojalá de día, seguí hasta el siguiente pueblo Jipijapa por 1,5 dólares y de ahí a Portoviejo por 1 dólar.

Llegué a Portoviejo a las 19:00 hrs. Allí, al bajar del bus conocí a Mariela, una chilena muy simpática y con muchas cosas en común. Con ella compartí los siguientes cinco días de este viaje lleno de sorpresas.

El bus a Quito salía a las 21:30 hrs., así es que nos fuimos a un centro comercial a comprar algunas cosas necesarias para el viaje como: agua, galletas, etc. También aprovechamos de comer algo y conversar.

El bus salió puntualmente, pero lo que no esperábamos era que el bus se fuera repleto de gente de pie y con una música super fuerte. Acá en los buses se escucha cumbia y reggaeton a toda hora; así es que veníamos un poco incómodos.

Más adelante nos hicieron bajar a todos del bus y subió personal de seguridad a hacer un control de rutina. La idea era ver si alguien llevaba armas dentro del bus. Ahora recuerdo al guardia del bus el día en que llegué a Ecuador, las violentas noticias de estos días y me estoy dando cuenta que Ecuador tiene su lado peligroso.

Luego de esto subimos al bus y apagaron las luces. Tratamos de conciliar el sueño, pero el frío de la noche, el constante encender y apagar las luces cuando subían pasajeros, las conversaciones a gran volumen de la gente del lugar y los saltos constantes que repercutían en los últimos asientos del bus hicieron que dormir fuera una tarea casi imposible.

1 comentario:

Rocio dijo...

Hola que tal, muy lindo blog, lo descrubri mientras averiguaba cosas sobre montañitas, por internet...te queria hacer un pregunta si no es molestia: como es la forma mas directa entonces de ir desde quito a montañitas o viceversa, y cual seria el costo total?? si me podes mandar esos datos a rochi_de@hotmail.com te lo agradeceria muchisimo, suerte